La raíz del mal aliento

La raíz del mal aliento

Por Sebastián Marcano

 

Si mantienes una higiene adecuada en tu boca y no logras erradicar el mal aliento, lo recomendable es visitar al odontólogo. Cuando la halitosis (mal aliento) tiene su origen en la cavidad bucal las causas pueden ser por presencia de caries, afecciones periodentales, sangrado o una inadecuada posición de los dientes que impide la correcta higiene bucal haciendo que los residuos de alimentos queden en la boca (las bacterias liberan compuestos volátiles de azufre que despiden un mal olor); también puede presentarse por la disminución de saliva en la boca que puede obedecer a factores como el estrés, la edad o los ronquidos. En ocasiones la halitosis puede volverse un problema crónico, y mientras antes se evalúe al paciente, mejor.

El consumir chicle o caramelos de menta sólo sirve para disfrazar el mal aliento; otros como los enjuagues antibacteriales, la pasta dental o los limpiadores de lengua eliminan a estos gérmenes pero su acción es sólo temporal. También algunas dietas bajas en carbohidratos pueden ocasionar una condición llamada “el olor del hambre” que es el resultado del uso incompleto de las grasas del cuerpo. Tener mal aliento no sólo incomoda al que lo padece sino que puede ser muy molesto a su pareja y a los demás; quienes lo sufren pueden ver perjudicada incluso su vida social. Para solucionar este problema lo primero es descubrir las causas ya que puede deberse a un trastorno intestinal o una mala higiene bucal. También todas las infecciones e inflamaciones de la boca, e incluso la garganta y las vías respiratorias producen mal olor (faringitis, anginas). La sinusitis y rinitis también suelen causar este problema.

Combate la causa

La cebolla cruda, el ajo, las salsas grasosas o el alcohol durante la digestión pueden alterar pasajeramente el olor del aliento. Aunque suele ser por un rato, es mejor evitarlos si sabes que te producen este efecto. Un antiácido, un poco de bicarbonato o sal de frutas pueden ayudarte a acelerar la digestión y hacer pasar el mal rato.

Los problemas dentales suelen ser la causa más frecuente: caries, piezas mal colocadas y problemas de encías son focos de infección y lugares donde la comida tiende a retenerse y a producir un olor fuerte y desagradable. La solución es acudir al dentista y seguir sus recomendaciones.

 

¿Qué hay que hacer?

Lo primero es empezar por lavarse bien los dientes, al menos de 3 a 5 minutos cada vez, un buen cepillo de dientes que deberás cambiar cada 3 meses, hilo dental, cepillos interdentales y enjuagues bucales es recomendable. El especialista puede señalar que el mal aliento pueda deberse a un problema estomacal, por lo que deberás atacar este problema tomando algún digestivo, evitando los alimentos  como salsas, picante, cebolla y ajo crudos, platos avinagrados y otros, o visitando un gastroenterólogo.

– Mastica granos de café

 

– Mastica hojas de menta fresca o perejil durante 10 a 15 minutos

– Mastica un trozo de limón después de las comidas

Enjuagarse la boca con agua fría y una pizca de bicarbonato de sodio

– Una manzana de postre te ayudará a limpiar tu boca

Otras recomendaciones

Caramelos de menta fuerte o chicles sin azúcar para momentos de urgencia
Lleva siempre un cepillo de dientes, pasta dental y un enjuague bucal refrescante
En farmacias venden sprays contra el mal aliento

 

No fumar ni beber alcohol

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